
Well, let's try it again with the spanglish. Now is the turn of one of the classic spots in Mexico City's historic center: the famous Salon Corona, at Motolinia street. Sincerely, i think this restaurant is overrated. Of course, when you come back to your country you wanna tell your friends that you went to a place name "Corona", but there's nothing cool about the meals here, at least in respect to their "tortas" (the mexican sandwich). I tried the cod one ($ 28 pesos mexicanos or US$ 2,8). Also i ordered a refreshing but small beer($ 18 pesos mexicanos o US$ 1,8).
The torta missed in its size. Too small compared with the ones that you can find in any street stall. Another problem is that in Corona are really serious about the cod. The sandwich has nothing more than cod: no vegetables around. 30 seconds an i was tired with the fishs's salty taste.
I was totally dissappointed, so i decided to try a dessert. The only choice in the menu is, of course, a flan, wich was fairly good: good taste and good size for only $ 15 pesos mexicanos (US$ 1,5).
What can i tell you. The next time i wanna try a "torta" i'll go to any street stall instead of the Salon Corona. Don't care about the germs!

Ahora le toca al turno a uno de los clásicos del DF: el Salón Corona, en el mero Centro Histórico, en calle Motolinia. Sinceramente, para mi este lugar está un tanto sobrevalorado. Sí, es bonito, tiene un nombre cool y una estética totalmente chilanga, pero ¿qué hay de la comida? Ahí nomás. No me entiendan mal, no digo que sea mala, sino que un puesto de la calle puede superar por mucho a la oferta del Corona.
En esta ocasión, me arriesgué con una torta de bacalao ($ 28 pesos mexicanos o US$ 2,8) acompañada de una refrescante pero excesivamente pequeña caña de cerveza ($ 18 pesos mexicanos o US$ 1,8). La torta falla en su tamaño. A diferencia de sus grandiosas "primas", como la "cubana" o "hawaiana", es pequeña. También falla en los ingredientes: no hay un vegetal a la vista, aquí domina el bacalao, el cual es sabroso pero un tanto seco a la larga. A los 30 segundos ya me aburrí de su sabor salado. Por otra parte, el pan resulta mojado por el bacalo, por lo que la torta se deshace fácilmente en las manos del comensal, lo que nunca es bueno, especialmente si uno está siendo observado por alguna representante del mundo femenino.
Un tanto decepcionado de mi "salada" experiencia, decidí aventurarme con un postre. La carta no trae otra opción que el flan, el cual cumple su cometido: sabroso, dulce y no tan pequeño como esperaba tomando en cuenta su bajo costo ($ 15 pesos mexicanos o US$ 1,5). En definitiva, si es por una torta, mejor arriesgar el estómago en cualquier puesto de la calle. Su paladar se lo agradecerá.

31 de mayo de 2008 a las 3:03
Te felicito al empezar tu blog.
Espero que podemos leer más comentarios interesantes sobre la comida Mexicana.
Saludos,
3 de junio de 2008 a las 17:10
Gracias Michael. Me gustaron mucho tus blog, espero poder agregarte como link, cuando solucione ciertos inconvenientes técnicos que tengo con blogger (por alguna razón, no me deja poner enlaces) Saludos